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martes, 10 de diciembre de 2013

La Torre de la Plata

La Torre de la Plata fue en su día uno de los edificios más importantes de la ciudad de Sevilla, pero debido a su precario estado actual, son muy pocas las personas que conocen la historia de este preciado monumento. 

Torre de la Plata / Fotografía: Alba Machuca

Es un edificio octogonal del siglo XIII construido por los almohades y situado en el centro de Sevilla, exactamente en la calle Santander. Esta edificación estaba unida a la emblemática Torre del Oro mediante una muralla que cercaba la ciudad de Sevilla, la cual fue derribada. La torre tenía una función parecida a la de la Torre del Oro, y servía como edificio de defensa y vigilancia.

Dicha torre quedó totalmente aislada de la Torre del Oro en la Revolución de 1868, cuando los rebeldes, con la excusa de que las murallas cercaban y estrechaban la ciudad e impedían su crecimiento, demolieron las murallas, poniendo los restos a la venta para aprovechar sus materiales. A partir de ahí, la grandeza de la Torre de la Plata comenzó a declinar con el paso del tiempo.

Por esa misma fecha, la torre fue parcialmente ocultada por la construcción de una serie de viviendas para personas con gran poder adquisitivo (tal y como se encuentra en la actualidad), según el proyecto del arquitecto italiano Vermondo Resta.

Posteriormente, desde finales del siglo XX hasta 1992, año en el que fue parcialmente restaurada, se utilizó como cobijo por indigentes. Hasta época muy reciente sirvió de vivienda y los edificios adosados a ella hicieron olvidar su protagonismo de otros tiempos.

En la actualidad, la Torre ha quedado olvidada y sus alrededores se utilizan como aparcamiento al aire libre, aunque al menos permite ver de cerca la histórica torre. La torre se encuentra en un estado pésimo siendo la vegetación la que inunda el propio edificio y parte de los restos de la muralla que aún perduran. Tal es su descuido, que muchas personas desconocen la existencia de este edificio que en su tiempo fue uno de los más importantes de la ciudad sevillana.

Actualmente se está pensando en restaurar y rehabilitar el edificio y sus alrededores, aunque no se ha determinado la función que se le va a otorgar. La Torre de la Plata necesita una útil funcionalidad y una generosa rehabilitación para volver a conseguir la relevancia de antaño, y para ser reconocida por aquellos sevillanos que un día la dejaron apartada y en el olvido.




Fuentes:

-Grosso, Manuel: Sevilla, ciudad de leyenda ; Ed. Jirones de Azul; Sevilla 2009


sábado, 7 de diciembre de 2013

La Torre del Oro

Torre del Oro / Fotografía: Alba Machuca

La Torre del Oro es en la actualidad una torreta tan emblemática para Sevilla como las mismísima Giralda. Es una torre albarrana (torre que antiguamente se ponía a trechos en las murallas) y almohade levantada en el primer tercio del siglo XIII, ya casi al final de la época islámica de la ciudad. El edificio que mide 15,20 metros de diámetro y 36,75 metros de altura, se encuentra en el centro de Sevilla, junto al río Guadalquivir y cercana a la RealMaestranza.

Abu-1.Ula fue el gobernador almohade que en 1220 la mandó edificar para defender la ciudad. La Torre del Oro era el punto último de una muralla que iba del alcázar al río y servía de anclaje para unas cadenas que cruzaban el Guadalquivir y se unían a un bloque de argamasa (mortero hecho de cal, arena y agua, que se emplea en las obras de albañilería) al otro lado. De este modo se impedía el paso a cualquier embarcación que quisiese subir río arriba.

El edificio es de planta dodecagonal construido entre 1220 y 1221 durante el mandato del almohade Abu-1.Ula. Se llamó Torre del Oro o Bury al Dahab o Borg-al-Azaja en árabe, desde la época almohade, y dichos nombres intentaban expresar el deslumbramiento que causaba mirar dicha torre cuando el sol se reflejaba en ella.

El segundo cuerpo también dodecagonal, se edificó en el siglo XIV por orden del rey Don Pedro I. Algunas leyendas cuentan que la Torre del Oro servía como residencia a las amantes del Rey Don Pedro. Con el paso del tiempo, la torre perdió verdaderamente su función primitiva y cayó en el abandono. En el siglo XVI se modificó dicha torre y se realizaron numerosas obras que restauraron sus imperfecciones. Gracias a esa rehabilitación, la Torre del Oro pudo sobrevivir al terrible terremoto de Lisboa de 1755, el cual sacudió a la ciudad y afectó gravemente a la Torre. 

Finalmente, el último cuerpo, cilíndrico y coronado por una cúpula, se construyó en 1760 bajo la dirección del ingeniero militar Sebastián Van der Borcht, el cual se encargó de dirigir una década antes la Real Fábrica de Tabacos. Esta última reforma sucede después de que el pueblo sevillano impidiese el derribo de la torre a manos del marqués de Monte Real. Éste quería destruir la emblemática torre para ampliar el paso de los coches de caballo a efectos de dejar el paso de San Telmo al Puente de Triana más derecho.

Durante todas esas etapas, la Torre del Oro ha funcionado como prisión, residencia, como capilla dedicada a San Isidoro de Sevilla, almacén de pólvora, sede de las oficinas de la Compañía del Río Guadalquivir y hasta parte del escudo de algunos pueblos y ciudades del norte de España que participaron en la conquista de Sevilla, como el escudo de Santander, de Cantabria o de Comillas.
   
Escudo de Comillas
Escudo de Santander 


     

                           

En la actualidad, además de proporcionarnos una de las mejores panorámicas de Triana desde el río, la Torre del Oro alberga la sede del Museo Naval de Sevilla desde 1.944, donde se aguardan variados objetos y piezas relacionados con la vida marinera sevillana. Contiene grabados, cartas marinas, maquetas, instrumentos antiguos de marear (navegar) así como documentos históricos. Hoy, por tan solo un euro puede visitarse este emblemático edificio, impregnado de valiosas historias y culturas entre sus cimientos.




Fuentes:

-Grosso, Manuel: Sevilla, ciudad de leyenda ; Ed. Jirones de Azul; Sevilla 2009


viernes, 29 de noviembre de 2013

La Giralda

La Giralda / Foto:Alba Machuca
La Giralda es el edificio más conocido de la ciudad de Sevilla por excelencia. Es el campanario de la Catedral de Santa María de la Sede, la catedral gótica cristiana con mayor superficie del mundo, situada en la capital hispalense. La torre del campanario está constituida por varios cuerpos construidos durante diferentes épocas, dejando impregnada dicha torre de algunas de las culturas que permanecieron durante años en la ciudad. En su día, la Giralda fue el edificio más alto de España con 97,5 metros de altura (101 metros incluyendo el Giraldillo, escultura que corona su cúspide). El 29 de diciembre de 1928 fue declarada Patrimonio Nacional y en 1987 se integró en la lista del Patrimonio de la Humanidad, como símbolo de su majestuosidad.


Los dos tercios inferiores de la Giralda pertenecen al alminar (alta torre propia de las mezquitas donde el almuédano llama a los musulmanes fieles a rezar diariamente; aunque dicha torre se utilizaba además como un observatorio astronómico) de la antigua mezquita construido en la época almohade a finales del siglo XII en la ciudad sevillana. La parte superior de la torre es un remate que se añadió en la época cristiana, cimentado para alojar las campanas.

En el periodo de dominación almohade en Sevilla (1172-1248), la ciudad hispalense fue la capital de la Península Ibérica, y por esta razón se comenzaron a modernizar y renovar las infraestructuras de la ciudad. El califa almohade Abu Yacub Yusuf ordenó la construcción de una gran mezquita en la capital, justo en los terrenos que actualmente ocupa la Catedral. La construcción del templo tuvo lugar entre abril de 1172 hasta marzo de 1198, aunque éste no se inauguró hasta el 30 de abril 1182.

La dirección de las obras fue encargada al prestigioso arquitecto de origen andalusí Ahmad Ben Baso, el cual construyó un edificio de planta rectangular con una superficie de más de 15.000 metros cuadrados. Poseía 17 naves adornadas con arcos de herradura y un amplio patio de abluciones (patio utilizado por los musulmanes para lavarse y purificarse antes de entrar a la mezquita)  que todavía se conserva con el nombre de Patio de los Naranjos. La mezquita tenía orientación de norte a sur y su puerta principal corresponde a la actual puerta del Perdón, que da paso a dicho patio de abluciones.

Las obras de la Giralda se iniciaron en el año 1184 y su construcción duró doce años. Fue construida por tres arquitectos diferentes; Ahmad Ben Baso (en piedra), Ali-Al-Ghumari y Abu-I-Laith as-Siquilli (continuó en ladrillo), quien la finalizó en el año 1198. Las obras de construcción del alminar de la mezquita tuvieron un carácter intermitente, recibiendo en el año 1195 un impulso definitivo con motivo de la victoria árabe sobre las fuerzas castellanas. Su planta es cuadrada por lo que se eleva con forma prismática. Su interior consta de 35 rampas que permiten el acceso a la parte superior, rodeando un sistema de pequeñas cámaras superpuestas que componen el núcleo interior del edificio. Tenía una altura de 82 metros, siendo el edificio más alto de Europa en esa época, gracias a la colocación de cuatro bolas de bronce dorado en el remate superior de la torre.

Después de la conquista cristiana, la Giralda sufre su primera modificación debido a un terremoto ocurrido en 1365, en el que el alminar pierde las esferas de bronce que coronaban la torre. Dichas esferas fueron sustituidas por un sencillo alminar con símbolos cristianos.
Durante la época renacentista en la ciudad sevillana (1528-1593), se ideó un nuevo proyecto del campanario de la Giralda en 1557, el cual no se logró realizar. Posteriormente en 1568, el cabildo catedralicio encargó al arquitecto cordobés Hernán Ruíz la modificación del campanario de la Giralda, y le pidió que el nuevo cuerpo tuviera un remate en forma de estatua que representara la Fe y el triunfo del cristianismo.


Evolución de la construcción del alminar  


Así, se añadió el cuerpo de campanas, el cuerpo de las azucenas (que cuenta con cuatro jarras de azucenas de bronce, una en cada esquina), el cuerpo de carambolas y la estatua monumental que culmina la torre. Además en cada uno de los cuatro lados del segundo cuerpo de campanas figuran las palabras: TURRIS FORTISSIMA NOMEN DNI. PROVERB. 18, las cuales constatan la cristiandad que dominaba en la época y que significa "la torre más fuerte en el nombre de Dios. Proverbio 18". 

La estatua que remata el campanario, mide cuatro metros de altura sin contar el pedestal, y es denominada por fuentes documentales como El Coloso de la Fe Victoriosa. Fue fundida en bronce por Bartolomé Morel entre 1566 y 1568, quien utilizó un modelado de Juan Bautista Vázquez el Viejo. La escultura hace de veleta al girar según la dirección del viento,  lo que motivó la denominación popular de la Giralda, que significa “veleta de torre que tiene figura humana o de animal”, comenzándose a conocer a la figura como el Giraldillo.

El Giraldillo / Fotografía: Blog spanishcaffeinegirl

En 1997 el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) se reunió para planificar y organizar la restauración del Giraldillo. Después de una gran investigación y un elaborado trabajo, la estatua ha sido restaurada recientemente.


Restauración del Giraldillo en el IAPH / Fuente: El Giraldillo, proceso de restauración


Subida del Giraldillo a la torre / Fuente: Junta de Andalucía


En la actualidad, la Giralda es el edificio turístico más conocido de la ciudad hispalense y se conserva a la perfección tras las restauraciones descritas anteriormente. Puede ser visitada por todo aquel que lo desee, de forma gratuita para los sevillanos y por ocho euros para los demás, incluyendo la visita a la Catedral de Santa María de la Sede.



Fuentes:

-RODRÍGUEZ ESTÉVEZ, Juan Clemente (1998). El alminar de Isbiliya: La Giralda en sus orígenes (1184-1198). Sevilla. Editorial: Ayuntamiento, Área de Cultura.

-RAVÉ PRIETA, Juan Luis, RESPALDIZA LAMA, Pedro José, FERNÁNDEZ CARO, José Juan:  El Giraldillo, proceso de una restauración. Editorial: Consejería de Cultura. Sevilla (2003)